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Ser mujer joven en la CDMX: una radiografía sociodemográfica de oportunidades
Por Acevedo Molina Ana Esther
- El futuro demográfico y la urgencia por integrar a las jóvenes en la fuerza laboral.
La presentación Mujeres jóvenes en la Ciudad de México ofreció un panorama amplio y crítico sobre las condiciones que atraviesan las mujeres jóvenes en la capital del país. La exposición estuvo a cargo de Fernanda García, quien subrayó que comprender esta realidad es clave para el futuro social y económico de la ciudad.
Este estudio, presentado en la 47a edición de la FIL Palacio de Minería, señala que en las últimas tres décadas las mujeres han logrado avances importantes, especialmente en materia educativa, reduciendo el analfabetismo además de cerrar brechas históricas. Sin embargo, persisten desigualdades que afectan de manera particular a las mujeres jóvenes en su tránsito entre la escuela y el mercado laboral.
Jóvenes oportunidad es uno de los conceptos clave de esta investigación: hace referencia a las mujeres jóvenes que se encuentran fuera del sistema educativo, no participan en el mercado laboral y tampoco reciben capacitación. Lejos de estigmatizar, la categoría apunta a visibilizar el potencial desperdiciado en este sector.
Los datos son contundentes: una cuarta parte de las mujeres entre 15 y 29 años se encuentra en esta situación. Además, se destacó que hacia 2035 la población joven representará sólo el 18% del total nacional, lo que vuelve urgente la inclusión efectiva de las mujeres en la educación y el campo laboral.
El análisis, basado en datos censales, se organizó en indicadores como condiciones sociodemográficas, educativas, de salud, condiciones laborales, cuidados y autonomía económica. La información arroja que 37% de las mujeres jóvenes estudia, el 35% trabaja, el 15% combina ambas estudios con trabajo y el 13% no realiza ninguna.
También se evidenciaron profundas desigualdades territoriales: en Azcapotzalco, 28.1% de las jóvenes trabaja en la informalidad, mientras que en Xochimilco la cifra alcanza el 71%.
También destaca que el primer empleo es determinante para la trayectoria laboral: cuando este es formal, aumentan considerablemente las probabilidades de que continúe así. A todo esto se suma la carga de cuidados: siete de cada diez mujeres fuera del mercado laboral se dedican exclusivamente al hogar.
La presentación concluyó con propuestas orientadas a incidir en políticas públicas desde una perspectiva integral. El Instituto Mexicano para la Competitividad planteó la necesidad de fomentar que el primer empleo de las mujeres sea formal, coordinar acciones entre alcaldías y centros de trabajo, que fortalezcan la enseñanza de habilidades tanto tecnológicas como la oferta de estancias infantiles en espacios educativos como universidades.



