Boletines
Resistencia de la memoria: Rolo Díez en la décima Jornada de Novela Negra de la FILPM
Por Muñoz Cárdenas Alexa

De derecha a izquierda: Vicente Alfonso, Miriam Laurini y Eduardo Antonio Parra en la 10° Jornada de Novela Negra
- La obra de Rolo Díez reconstruye las memorias de los pueblos a través del testimonio y la narrativa.
- A través de sus escritos, desmanteló la versión oficialista de la historia.
- El autor profundizó en los conflictos entre guerrilleros y el poder político en México.
El legado del fallecido escritor argentino Rolo Díez se manifestó en la 10° Jornada de Novela Negra, donde se enfatizó su lucha por las causas sociales, su vínculo inquebrantable con América Latina y su relación con México.
En sus novelas, la investigación policial se convierte en una indagación moral que explora las zonas más oscuras en torno a la derrota política. Así mismo, usa la figura del policía como un recurso para cuestionar la historia.
Papel Picado fue la novela que protagonizó el homenaje, mientras que el escritor Vicente Alfonso dió cátedra sobre el golpe cívico-militar en la Argentina de 1976, acontecimiento clave para conocer los intereses políticos en la narrativa del argentino.
“Novelas como Papel Picado son importantes porque tienen las otras versiones del caso. Tienen testimonios de lo que ocurría con los ciudadanos y de lo que significaba participar en la guerrilla y en la resistencia”, comentó Alfonso.
Durante sus años de trabajo en la Ciudad de México, el autor Rolo sintió la necesidad de desmantelar la versión oficial de los hechos y desenmascarar a los actores sociales. Detalló que comenzó a estudiar los conflictos entre guerrilleros y funcionarios mexicanos.
Por su parte, Miriam Laurini, escritora y esposa de Díez, confesó la experiencia de ambos al enfrentarse a un nuevo territorio: “Nos insertamos en México porque era un país ilusorio. Llego a un país que es la quinta maravilla del mundo, donde no hay golpes de estado, donde hay libertad. Con el tiempo todo eso se fue. Poco a poco se fue decantando y me apareció el México real, al que yo amo”.
La novela negra de Rolo Díez dejó como herencia la lección de humanizar los conflictos sociales bajo el ojo crítico para convertirlos en un acto político, y en su acto más importante, comprendió que el crimen es parte de una estructura social que atraviesa la vida de sus habitantes.



