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Los sabores que sostienen la memoria de los pueblos originarios en el Estado de México
Por Acevedo Molina Ana Esther

Presentación del libro Cinco sabores tradicionales mexiquenses en la FIL Palacio de Minería. Fuente: Acevedo Ana
- Recetas bilingües como estrategia de preservación cultural para fortalecer la transmisión de saberes mediante investigación de campo y talleres dirigidos a jóvenes de comunidades originarias.
La presentación del libro Cinco sabores tradicionales mexiquenses puso en el centro de la conversación la cocina originaria del Estado de México como un espacio de encuentro entre memoria, identidad y resistencia cultural.
Coescrita por Leonor Cano Garduño, esta obra se construye desde lo antropológico y comunitario para reconocer a la cocina no sólo como un conjunto de recetas, sino como un complejo sistema que articula territorio, lengua, saberes, además de formas de vida.
A través de este proyecto, se dignifica el papel de las cocineras tradicionales como guardianas de la tradición y agentes fundamentales en la preservación del patrimonio alimentario mexicano.
La presentación formó parte de la programación cultural de la 47a edición de la FIL Palacio de Minería, misma que se convirtió en un espacio de visibilización de las prácticas culinarias que suelen permanecer fuera del canon, pero que sostienen la vida cotidiana de comunidades enteras.
El libro reúne recetas de cinco pueblos originarios del Estado de México: mazahua, otomí, nahua, matlazinca y tlahuica. Cada capítulo incluye diez recetas por pueblo, acompañadas del nombre de la cocinera, su comunidad, fotografía y la receta escrita tanto en español como en su lengua materna.
Cinco sabores tradicionales mexiquenses es el resultado de una investigación de campo que incluyó talleres de cocina con jóvenes de las comunidades, quienes son los primeros agentes en la revitalización de sus tradiciones alimentarias.
En un contexto social y político marcado por la crisis del campo, la globalización y el avance de los monopolios alimentarios, la investigación plantea preguntas urgentes sobre la conservación de las cocinas tradicionales, el cuidado del territorio, así como de la milpa como agrosistema fundamental para el país.
La obra también funciona como un archivo de saberes en riesgo: cuatro de las cocineras participantes han fallecido, lo que refuerza la importancia del registro como acto de memoria y reconocimiento. El libro documenta una cocina diversa basada en chiles, hongos, quelites e insectos, donde el mestizaje no borra la raíz, sino que la complejiza.
En este sentido, Cinco sabores tradicionales mexiquenses no es un recetario convencional. Se trata de una investigación sobre lo qué hay detrás de cada platillo: los pretextos festivos, la vida cotidiana, las estrategias de supervivencia y las reminiscencias que hacen de la cocina un patrimonio vivo de México.

La Mtra. Leonor Cano Garduño recibiendo un reconocimiento de parte de la Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México. Fuentes: Acevedo Ana



