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Hacer de lo cotidiano un segundo irrepetible;poesía lírica en tiempos humanos.
Por Muñoz Cárdenas Alexa

Alondra Monserrath Rodríguez López en la presentación del libro El tiempo y el espacio en la 47° FIL del Palacio de Minería
Una pequeña decisión puede convertirse en el puente hacia un nuevo mundo de experiencias. Bajo esta premisa, El tiempo y el espacio, libro de cuentos y poesía, que invita a explorar los límites de la conciencia, pero sobre todo de la percepción, para aproximarse a lo eterno.
Como parte de las actividades de la 47a edición de la FIL Palacio de Minería, la escritora Alondra Rodríguez presentó, leyó y reveló verdades fundamentales para la creación de su libro El tiempo y el espacio.
Durante la conferencia, Rodríguez hizo énfasis en los tres significados del arte: el primero lo otorga el autor al realizar la obra, el segundo refiere a la interpretación de quien la observa, y finalmente, el significado es lo que queda en el espectador después de observarla.
“La poesía tiene el sabor de lo antinatural que resulta que las cosas duren para siempre y se siente como un día que dura tres otoños”, señaló la autora sobre el efecto del paso del tiempo en su obra.
Asimismo, Alondra Rodríguez comentó su necesidad de observar el entorno, no sólo para escribir, sino para involucrarse con este. La poeta insiste en la importancia de no conformarse con lo establecido: “Yo nací para no aceptar las cosas tal y como me fueron dadas”, confesó.
El ejercicio creativo que dio paso al libro tuvo una duración de dos meses, mientras que el trabajo de edición tardó un año. Según Rodríguez, la parte más compleja durante la escritura de El tiempo y el espacio fue lograr extraerse de la realidad para conectar con su sensibilidad.
El tiempo y el espacio hace una invitación a los lectores a cuestionar y ser conscientes de su hábitat. Elegir el camino contemplativo para observar por segunda vez el mundo como seres sociales, políticos y humanos; tal vez así, ser dueños por un segundo del tiempo y del espacio que habitamos.



