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El poder de las “mentiras blancas” en la infancia: humor y memoria en viñetas
Por Muñoz Cárdenas Alexa

- A través del humor en la narrativa, exponen las mentiras de los padres para proteger a sus hijos.
- El libro inaugura una nueva línea de cómics de la editorial Trillas.
- La pareja de Julián Van Bores y Mariana Camarena debutan como coautores en un cómic que apuesta por la fantasía infantil.
Creencias como no tragarse el chicle porque se quedará pegado en el estómago o no recoger alimentos del suelo porque los chupó el diablo, se ilustran en Mentiras blancas que me dijeron de morrito, libro que recupera la perspectiva infantil con tono ligero y humorístico.
El cómic se presentó en la 10° Jornada de Narrativa Gráfica de la 47a edición de FIL Palacio de Minería. La publicación está dirigida a infancias, retrata las pequeñas mentiras que los padres cuentan a sus hijos para preservar su inocencia infantil.
Con este libro arranca la línea de cómics del sello editorial Trillas, además, representa el inicio de la carrera de Julián Van Bores y Mariana Camarena “Gnomariana” como coautores de una antología gráfica.
Camarena explica su deseo de conectar con el público a través del recuerdo y la anécdota humorística: “La facultad que tiene el libro es generar la conversación. Nos han dicho que gracias al libro se ha sentado la familia a platicar sus propias historias y empezar a generar este tipo de conversaciones que de otra forma no hubieran sucedido”.
De acuerdo con la autora, el libro proviene de una anécdota infantil, detalló que a los ocho años incubó un huevo de gallina y el polluelo que nació desapareció a los pocos días. “Cuando le conté esa historia a mi papá empezó a carcajearse delante de mí y dijo, «Mariana, ¿eso crees que pasó?» Y yo le respondí que sí”. Años después descubrió que sus padres cambiaron el huevo por un pollo que, más tarde, fue devorado por la mascota familiar.
Por su parte, Julián Van Bores destacó la importancia de acercar a las infancias al mundo del cómic, ya que son publicaciones con elementos narrativos amigables para su consumo: “Los colores se vuelven parte esencial de cada historia, y de hecho en cada historia hay un hit para la siguiente, entonces, guías al niño en ese recorrido”.
“Muchos autores actualmente tienen miedo al mostrar su trabajo y lo que a nosotros nos sirvió mucho es justo eso, exponerlo”, comentó Van Bores respecto a Mentiras blancas que me dijeron de morrito. El cómic infantil sigue que busca recordarle a la gente que sin importar la edad, siempre se puede reconectar con historias inocentes y fantásticas.



