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El culto a la imagen. Salud, belleza e intervención
Por Muñoz Cárdenas Alexa

Ana Lilia Pérez en la presentación del libro Un cuerpo perfecto en la 47FILPM
Crédito: Carbajal Laila
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El análisis de los efectos de la industria estética y sus implicaciones comerciales busca regulaciones del contenido que se sube a redes sociales.
El libro Un cuerpo perfecto revela dos escenarios preocupantes: la crisis de salud pública en torno al negocio de la cirugía estética y la distribución por redes sociales de un canon estético imposible de alcanzar.
Como parte del programa cultural de la 47ᵃ edición de la FIL del Palacio de Minería, se llevó a cabo la presentación de esta investigación, realizada por Ana Lilia Pérez. Este libro marca un precedente en el análisis de los efectos de la industria de la belleza y sus implicaciones comerciales. Durante la presentación también se habló sobre la corrupción del sector médico, las clínicas clandestinas y la dismorfia corporal.
Un cambio en la autopercepción puede desencadenar una obsesión compulsiva con la imagen, clínicamente conocida como trastorno dismórfico corporal. Esta enfermedad ha aumentado entre la población actual debido al uso constante de redes sociales. En consecuencia, las cirugías estéticas se posicionan como la vía más rápida de cambiar la apariencia física.
Si bien estas intervenciones deben contar con medidas de higiene y seguridad, hay clínicas donde se realizan estas operaciones a un bajo costo y sin regulación gubernamental. Las clínicas clandestinas operan al margen de la ley y se benefician de las inseguridades de las personas que buscan alterar su imagen.
Según Ana Lilia, el grupo poblacional más vulnerable está compuesto por jóvenes bombardeados en redes sociales con ideales estéticos que, al no satisfacerse generan frustración e insatisfacción en cuanto a su físico.
“No existe una regulación de lo que se difunde en redes sociales. Ese es nuestro mayor reto: identificar cómo se promueven prácticas que son nocivas para el cuerpo y detenerlas”, expresó Lilia Pérez durante la presentación.
Además de exponer el problema, Un cuerpo perfecto también tiene un enfoque preventivo que busca alertar a la población sobre el lado oculto de la industria de la belleza. La escritora hizo un llamado a su público: “busquemos concientizar desde el entorno familiar lo que hacemos con nuestro propio cuerpo. Es un trabajo colectivo, un trabajo que la propia sociedad debe afrontar”.
Esta investigación periodística se distingue por la advertencia sobre los peligros que inundan a la publicidad. En un entorno donde el algoritmo amplifica inseguridades, es mejor acudir a lo real y a lo permanente: la validación personal y la construcción de vínculos saludables que valoran la verdadera apariencia.

Fernanda Tapia y Cristina Lozano en la presentación del libro Un cuerpo perfecto en la 47FILPM
Crédito: Carbajal Laila



